martes, 16 de octubre de 2012

El Enemigo

El domingo vi la película El Exorcista. Ha sido la primera vez, ya que antes no había tenido la oportunidad de hacerlo, y ya tenía ganas, porque había oído hablar bien de ella, sobre todo a algún exorcista, lo cual no es mala publicidad para el film. Pero debo reconocer que mi deseo de verla no era por su calidad cinematográfica o porque me gusten las películas de miedo (que no es el caso), sino por el tema que trata: la acción del demonio en el mundo y la lucha de la Iglesia contra él.

De un tiempo a esta parte estoy algo sensibilizado con el tema, tras leer algún libro, artículos, comentarios donde se cuenta esta acción demoníaca en personas concretas, no sólo posesiones, sino fuertes tentaciones o ataques físicos (por ejemplo, al Padre Pío). Y estas lecturas me han llevado a pensar en el gran déficit de predicación sobre esto que hay en la Iglesia. El exorcista Gabriele Amorth ha dicho en varias ocasiones lo que en la película encarna muy bien el padre Karras: muchos pastores (obispos y presbíteros) no creen en las posesiones porque apenas creen en el demonio. A lo sumo, como tanta gente cree, como algo impersonal, una tendencia al mal, pero nunca una inteligencia ajena a nosotros que busca nuestra perdición. Y parece que esta increencia ha ido pareja a la secularización galopante de los últimos 40 años. No soy quién para decir qué ha sido antes, si el no creer en el diablo ha llevado a la secularización o al revés. Lo que está claro es que están unidos. Dice san Pedro: "Sed sobrios y velad. Vuestro adversario, el diablo, ronda como león rugiente, buscando a quién devorar. Resistidle firmes en la fe." Si el demonio no existe, ¿para qué voy a ser sobrio, estar alerta o estar firme en la fe? Y viceversa: si no estoy firme en la fe, no soy sobrio ni permanezco alerta, ¿qué resistencia estoy oponiendo al maligno? El buenismo en la predicación, el querer llevarse bien con todos sacrificando la Verdad, el pretender que Jesús era un hippy majete amigo de sus colegas y que la Iglesia tiene que actualizarse (es decir, claudicar) nos ha llevado a la apostasía actual en las sociedades hasta hace poco cristianas.

Pero si nos quedáramos en los errores doctrinales de algunos (muchos o pocos) de los que se supone deben defendernos y prevenirnos del padre de la mentira, estaríamos ignorando la parte principal del asunto: ¿Creemos nosotros en el demonio? ¿Somos conscientes de que hay uno que trata cada día de explotar nuestra tendencia al pecado para separarnos de Dios y tratar de que nos condenemos? Porque, lo creamos o no, es así. ¿O es que Jesús no fue tentado? ¿No expulsó demonios y dio poder a sus discípulos para hacerlo? ¿No nos previno del que puede llevar alma y cuerpo al infierno? ¿No nos dijo que, cuando nuestras obras no son de Dios, nuestro padre es el demonio? ¿Acaso no hablaron de él san Pablo, san Juan, san Pedro? ¿No dice el Apocalipsis que el diablo hace la guerra a los que mantienen el testimonio de Jesús? Con todas estas cosas queda muy claro que el demonio existe y que no le hace ni pizca de gracia que sigamos a Jesucristo. Por eso es tan importante no olvidarlo y tenerlo en cuenta, no por miedo, ya que estamos del lado ganador, pero si porque, si nos conocemos, sabemos que no podemos fiarnos de nosotros. Retomando la última frase que he puesto de san Pedro, resistidle firmes en la fe, creo que este Año de la Fe es buen momento también para fortalecernos en esta lucha. Y la mejor manera no es otra que rezar. Rezar, rezar y rezar. Sin descanso, sin desfallecer, aunque nos cueste, aunque tengamos que hacernos violencia. Retomar el rosario, como nos ha pedido el Papa, la Liturgia de las Horas, ir a Misa entre semana. De este modo, lo que se podría convertir en nuestra perdición, las asechanzas del demonio, se convertirá en lo que nos ayudará a acercarnos más al Señor. 

Por si os puede ser de ayuda en algún momento, os traigo aquí la oración a san Miguel Arcángel que hasta la reforma de la liturgia se rezaba al finalizar la Misa (tal y como se sigue haciendo en la Forma Extraordinaria). Cabe preguntarse si el quitar esta oración ha sido debido a la increencia de la que hablaba al principio. Quiero pensar que no. Esta oración se dice que la mandó rezar en todas las Misas el Papa León XIII tras tener una visión en su capilla privada del Vaticano en la que vio lo que el demonio iba a hacer en el mundo y en la Iglesia y cómo san Miguel Arcángel le derrotaba; tras retirarse a su despacho escribió esta oración, dándosela media hora más tarde a su secretario para que la enviara a todos los obispos con el mandato de rezarla tras las Misas:

San Miguel Arcángel, defiéndenos en la batalla.

Sé nuestro amparo contra la perversidad y asechanzas del demonio.


Reprímale Dios, pedimos suplicantes,


y tú príncipe de la milicia celestial,


arroja al infierno con el divino poder a Satanás y a los otros espíritus malignos


que andan dispersos por el mundo


para la perdición de las almas.


Amén





2 comentarios:

  1. Pues me ha parecido magnifica tu entrada David. Pienso que hasta que no se tiene experiencia real de este tentador y ves lo sutil que es tentando...no combates realemente con El....la Cruz de Cristo es lo que lo ahuyenta y la oracion del rosario es tremenda contra sus argucias....
    Este año que nos presenta la madre Iglesia es estupendo para combatir contra ese enemigo, el unico que tenemos los cristianos...porque pocas almas lo detestan y le hacen frente pues se vale del projimo para hacerte caer tantas veces y la humildad hay que tenerla bien dentro para poder contestarle con la Gracia del Espiritu...pues solo El tiene la Palabra idonea para machacarlo.
    Tambien decirte que pocas personas tienen experiencia de este espiritu......y ese es otro combate mas que tenemos. Me ha encantado la oracion que me la adjudico desde ya!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hay que ver lo que me enrollo yo y lo sencillo que lo has dicho tú, jeje.
      La oración me llamó la atención la vez que fui a una Misa por la Forma Extraordinaria, porque la desconocía. En mi opinión es una gran pérdida.

      Gracias por seguir leyendo y comentando.

      La Paz.

      Eliminar

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...